23 de octubre de 2005

¡Era cierto! Homenaje a Mirás

Mi padre siempre predicaba, cuando éramos pequeños, acerca de la necesidad de compartirlo todo, de trabajar en equipo, de no ser un outsaider en un mundo en el que, aseguraba, estábamos para vivir en comunidad. Nada era mío; era nuestro; nada era suyo; era de todos. En su sermón, mi padre insistía en que no podíamos hacer como hizo su padre quien, para no tener que entenderse ni pelearse con nadie, había formado en un bar de Vigo una peña de la que él era el único miembro, presidente, secretario, tesorero y vocal. Todo para él bajo un nombre que no dejaba lugar a dudas: la peña "Mi Solo". Eso no impedía que mi abuelo fuese comunista convencido pero, en la cosa de la organización doméstica, prefería ir a la suya. Por eso mi padre siempre decía que en una casa de cinco personas no podía existir la peña Mi Solo. Hasta ayer, siempre pensé que había un poco de mística en eso de la peña Mi Solo, que era una de esas historias exageradas, con algo de base real, pero con más imaginación que otra cosa. Mi padre borda las historias que rayan la leyenda, así que igual lo de la peña del abuelo también era un ejercicio de lógica borrosa de la rama Mirás. Qué equivocado estaba. Ayer, mi padre me sorprendió con un tesoro rescatado de lo más profundo de la memoria familiar. A través de mi primo Eladio y de mi tío Carlos, a mi casa de Vigo ha ido a parar esta reliquia: una prueba real de que la peña Mi Solo, la del abuelo Mirás, no es fruto de la imaginación de mi padre. Se trata de un espejo en forma de corazón que mi abuelo les regaló a los miembros de otra peña. El recuerdo es de 1964 e incluye una foto de Mirás en el centro de un corazón: "La peña Mi Solo de todo... (corazón) a la peña Amigos de Todos. 1964". No queda ninguna duda de que mi abuelo fue todo un personaje: proletario y comunista hasta la médula; preso rojo durante buena parte de su juventud -incluido el penal de San Simón, en la ría de Vigo-; escapado en los montes; miembro de la selección gallega de Campo a Través; perdedor represaliado de la guerra; tranviario; fumador empedernido; y muerto prematuro, a los 60, cuando yo aún no tenía 6 años. Y el caso es que me acuerdo como si fuera hoy del día de su entierro, con los grises montando guardia en la casa de mi abuela, en el Sobreiro, y sus colegas de la Agrupación Comunista del Calvario poniendo sobre el ataúd del viejo la bandera roja con la hoz y el martillo. ¡En el año 76, con dos cojones! El cura de Santo Tomé de Freixeiro pidió que se la quitaran, por lo menos, para entrar en la iglesia. Dios, que se sepa, no dijo nada. Mi madre no nos dejó bajar del coche, temerosa de que una carga policial convirtiese el sepelio en una tragedia colectiva. Nunca volví a ver tanta gente en un entierro; quizás el padre de mi padre no estaba tan solo. A los pocos días de haber expirado, el diario Pueblo Gallego publicó: "Murió el atleta Mirás". Arriba los pobres del mundo, abuelo.

11 repeniques, repenica ti:

kate dijo...

1.- Sempre quixen saber que era ter un avó republicano. Non sei se se podía escoller, pero o meu avó fíxolle máis caso ó cura, que os amedrentaba con que viñan os rojos comunistas. En fin, non sei de onde me vén a vea comunista, que di meu avó que teño.
2.- O avó Mirás estivo na illa de san Simón?
3.- Que enterro máis emotivo
4.- Haberá algunha forma de sacarlle unha foto a un espello sen que saia a cámara?

Nacho Mirás Fole dijo...

1. Estivo na illa de San Simón, pasando polo trance de ver como os seus compañeiros eran escollidos para ir "navegar" á ría, de onde non voltaban. Tiña un primo Guardia Civil que, según parece, foi o que mirou por el e consegui que se salvara. Pero estivo preso tamén en outros sitios, como na prisión de Caldas de Reis (hoxe, casa do Concello), a onde a miña avoa Pura ía a visitalo e a cantarlle debaixo da reixa.

2. O enterro foi máis que emotivo. Cantaron a Internacional e todo, en plena transición.

3. O do espello xa o pensei, supoño que un profesional sabería facelo.

4. Estou de baixón...

Anónimo dijo...

Buenísimo post! Vaya historia!

Anónimo dijo...

que emotivo, además lo imagino todo, el calvario! que barrio tan proletario y vital
Yo también soy nieta de republicano encarcelado y salvado de la amuerte por un cura...pero lo que dice kate es cierto, no se puede elegir,ni mucha hgente de esa época tampoco, demasiada hambre, demasiado cura y demasiado miedo.
Oye, en lo las tolerías de soledad, parece q coincidieron : mi abuelo siempre andaba a su aire, y se iba a leer o hacer sus cosas. Eso sí, luego siempre le ayudaba a todos y sí, queridos.
aupa el ánimo!
siloam

acedre dijo...

O teu avo parece toda unha personaxe, coas suas tolemias e a sua filosofia particular pola que tivo que sufrir pero mantendo os ideais sempre.
Magoa de que non houbese mais coma el.

kate dijo...

Mira estas ofertas: paga a pena o mp3?
http://www.lidl.es/es/home.nsf/pages/c.o.20051029.index.ar3

Nacho Mirás Fole dijo...

Penso que si, e moito. Aínda que só ten 512 de memoria (que non é pouco), ten unha ranura para meter tarxetas sd (como a que leva a miña cámara), e con eso a capacidade convírtese en infinita, todo depende das tarxetas que lle metas. O normal agora é que un de 1 gb custe sobre cen, cento dez..., pero non podes ampliar o giga para nada; aquí sí. Só lle vexo unha pega ¿Terá radio? Na descripción non o pon. Se a tivera, para min sería perfecto.

kate dijo...

Oes, conéctate ó messenger de hotmail.

Martin Wu dijo...

Gran historia!
Por certo, a camioneira de hoxe é prima miña, filla da irmá pequena da miña avoa...

Ah! Pasa por aquí se tes tempo: martinwu.blogsome.com

kate dijo...

Martín Wu, cada día sorpréndeme máis vostede. Prima súa? Pois anda que non a coñecemos Harpomeira e máis eu...de programas varios, eh, non penses mal. A ver se nos vemos un século destes.

Nacho Mirás Fole dijo...

O mundo é un pano... anoto o teu blog e aproveito para engadilo aos recomendados.