31 de julio de 2006

Vuelta al tajo

Se acabó lo que se daba. Vuelvo al tajo el día de mi santo, cosa que no me preocupa porque no creo en los santos y, mucho menos, en San Ignacio de Loyola, que llevaba espada. Son las dos y veinte de la madrugada y no puedo dormir porque, entre otras cosas, los de la comisión de fiestas de ¿San Marcos? se han empeñado en tocarles las narices a todos los habitantes de Santiago. El lanzamiento de bombas de palenque de las dos de la madrugada -ayer fue a las tres- ha sido comparable a la carga artillera de una guerra parroquial. No sé si habrá saltado la alarma en la ONU, tal ha sido la descarga. Esta mañana comenzaron a las nueve, con los tradicionales 21 fogonazos que, por fuerza, te sacan de la cama aunque vivas en la parroquia de al lado, como es el caso. Después de eso, cada media hora han seguido lanzando explosivos al firmamento, por joder. Llegué a pensar que eran misiles Tomahawk. Me dan absoluto asco las bombas de palenque a deshora. No me molesta una tirada, pongamos por caso, a las doce. Pero no es humano reventar el cielo a las tres de la madrugada, a las dos, a primera hora de la mañana en un fin de semana. Si de mí dependiera, denunciaría a la comisión de fiestas, al pirotécnico y, si me pongo, al cura, que algo de culpa tendrá en los excesos para honrar al martirizado de turno. Mierda para quienes turban la paz del fin de semana, y más en nombre de un santo. Menos mal que el mes de julio me ha cundido. De lo contrario, el retorno de las próximas horas se me haría cuesta arriba.
A partir del martes, este blog se convertirá en una especie de diario de campaña, en el cuaderno de bitácora de la aventura que emprenderé el martes, puro acto de servicio. Aquí contaré todo lo que no quepa en el periódico, todo lo que me aporte esta "misión" de la que, por el momento, no debo dar más detalles. Saludos a todos, incluso a quienes se empeñan en tirar pedos explosivos sobre nuestras cabezas en nombre de un santo patrón. Aporto una foto sacada el otro día en una de las playas de Bretaña, que ya son historia, una buena historia. Con semejante sombra, parezco del mismo Bilbao. A ver si la ven los pirotécnicos y se acojonan...

24 de julio de 2006

Oh La Bretagne!!!!

Hola a todos! Solo un saludo breve desde este teclado franchute que tiene las letras cambiadas de sitio. La travesia bretona entra en su recta final. Hoy estamos en Nantes, haciendo tiempo hasta que se pase un poco el calor para ir al centro en bicicleta. Bretanha es una maravilla que no podeis dejar de visitar; es como Escocia pero conducen por la derecha y, menos 600.000 que se entienden en Breton, el resto hablan frances. Saludos a todos, que la vuelta esta, nunca mejor dicho, a la vuelta de la esquina. Agosto sera un gran mes, ya lo vereis, tengo una buena preparada...
(es una mierda esto de escribir sin acentos, ya me perdonareis). La foto esta sacadada en el Faro de Paon, al norte de la isla norte de Brehàt, el lugar donde quiero jubilarme.

8 de julio de 2006

On the road

Ahora sí que llegó el momento de pirarse. Me esperan, por riguroso orden de llegada, Pamplona y la Bretaña. Ya hace dos días que tengo el pañuelico rojo colgado del retrovisor para no olvidarme. Dejo mi casa y a los gatos en buenas manos, las mejores. Y nos piramos con todos los bártulos que veis a la derecha, incluidos esos pequeños resortes electrónicos que me hacen la vida un poco más cómoda. Pensé que no iba a llegar nunca el momento y estoy que salto de emoción. Para agosto tengo preparada una buena aventura periodística, tan entretenida quizás como las propias vacaciones, aunque de otro pelaje. Portaos bien, el último que apague la luz, hacedme luces si me veis en alguna autovía y tened la seguridad -aunque le pese a alguno- de que volveré con ansias renovadas y de que pienso dar mucha, pero mucha lata. En cuanto tenga ocasión, informaré de mis movimientos, aunque creo que tocaré poco los ordenadores y mucho los pedales, los quesitos, las cervecitas, las bombardas bretonas, las boulangeries que huelen tan bien, las villas floreadas, el monte Saint Michel... Así que nos vemos a la vuelta. Como decía Súper Ratón, no olviden vitaminarse y súpermineralizarseeeeeee Muchos besos a todos, pero más a vosotras. Os echaré de menos.

P.D. Si a alguien le apetece venirse a Pamplona, en viaje sólo de ida, voy solito mañana. El que quiera tiene tiempo para decidirse hasta, más o menos, las diez de la mañana del sábado, o sea, dentro de un rato. Es un poco coñazo viajar solo esta primera parte, así que de buen grado acepto pasaje. De Pamplona a Bretaña ya será otro cantar.

5 de julio de 2006

Ladran, Sancho...

Da gusto leer algunas críticas, sobre todo cuando son tan educadas como ésta. Nunca me habían llamado "la mierda", que no ya una mierda, sino "la mierda", toda la mierda. No creo que mi sueldo incluya semejante baño de baba -al margen de que pueda tener sus razones en el planteamiento-, pero el autor sí que lo cree y, por lo visto, el cliente siempre tiene la razón. Dice así y no, no le he contestado; creo que no vale la pena:

From: Pepe Navarro "ruffusynavarro@hotmail.com"
To: Nacho Mirás Fole "nacho.miras@lavoz.es"
Date: 07/05/2006

Buenos días.
Soy un lector más o menos habitual de La Voz, por lo que en ocasiones,
merced de la inercia y el aburrimiento mañanero, leo sus entrevistas. De
verdad que esto se lo digo con toda la buena intención del mundo, pero es
que la hinchazón de mis partes nobles sube hasta llegar a estratosféricos
niveles cada vez que me trago alguno de sus chascarrillos. ¿Se cree muy
gracioso? ¿Por qué coño tiene la imperiosa necesidad de intervenir siempre
en la entrevista, haciéndose notar con el afán de llamar la atención y robar
protagonismo al entrevistado? Puagh. Sus salidas de tono son siempre
gratuítas y ofrecen al lector una sensación agridulce de vergüenza ajena.
Cierre la bocaza, por dioses.
Maldito hijo de blogger, aprenda a hacer su trabajo con un poco más de
realismo (no mágico). Asuma que su público se ciñe al sector de las
jubiladas dehidratadas en las piscinas de sus geriátricos, riendo felices
las gracias estúpidas que excreta en cada uno de sus textos. De verdad, no
tiene ni pajolera idea de como entrevistar a nadie. Es usted la mierda.
Atentamente, con amor y muchos besis:

Berto Zárate (6dedosgordosdelpie)

2 de julio de 2006

Peregrino soy, a Santiago voy

Estoy molido, pero satisfecho. Sin cambiarme la sangre con la de una chavala de quince años, dopándome únicamente con un bocata trifásico de lomo, béicon y queso el sábado en Silleda, y con otro de tortilla con queso en Melide el domingo, ha conseguido completar casi 140 kilómetros en bicicleta, repartidos en sendas jornadas de pedal. El sábado, la etapa fue Dozón-Compostela, 80 kilómetros a través de la Ruta da Prata o Camiño Real. El domingo, por si no hubiera sido suficiente la paliza del día anterior, 56 kilómetros más, esta vez saliendo del polígono industrial de Melide para llegar a Santiago por el Camiño Francés. Yo soy un vulgar aficionado a la bici, pero fui acompañado por alguien que me saca años sí, pero también piernas, experiencia y, por supuesto, bicicleta. Tenía miedo de no dar la talla, pero no ha sido así. He llegado rendido, sofocado, pero he aguantado el tirón y no sólo estoy orgullos del esfuerzo, sino dispuesto a repetirlo. Es posible que mañana, para remachar, repita Melide-Arzúa.
No me extraña que la gente se enganche al Camino. Recorre lugares increíbles a los que sólo se llega andando o en bici. Hay un buen rollo peregrino que se contagia, una mécanica, una manera de comportarse de la que enseguida formas parte aunque, como yo, sea uno un peregrino de cercanías. Todavía me río cuando recuerdo dos cosas que comentó mi compañero de travesía, que tiene una buena retranca ourensana. El sábado me habló de una era cuya denominación yo desconocía, aunque sí que he visto miles de pruebas de su existencia, y vosotros también. Se refiere a la época en la que los gallegos dejamos de construir casas preciosas, y hórreos y palomares, y pazos, para edificar chabolos feos, horrorosos, la etapa en la que nació la cultura al jalpón y que hoy conocemos como "feísmo". Mi compañero de pedal cree que del paleolítico y el neolítico, los gallegos saltamos a una era que ha pervivido hasta nuestros días, por lo menos a través de sus vestigios: "El uralítico", el período de la historia de la humanidad en el que Galicia se llenó de Uralita, material también conocido como fibrocemento. Uralítico. Maravilloso, lo resume todo.
Ayer, observando los restos de los carteles que Vázquez Portomeñe, primero, y Jesús Pérez Varela, después, sembraron a lo largo de los caminos que llegan a Santiago, mi colega me transmitió su visión de Pelegrín, la que fue mascota de varios Xacobeos. Para él, Pelegrín es un auténtico personaje sacado del bar de La Guerra de las Galaxias. Grandioso otra vez, imposible describirlo mejor.
Ahora me entra un sueño pronfundo, fruto del cansancio. Me quedan muchas cosas que hacer antes de partir rumbo a Bretaña. Pero ya estoy de vacaciones, que es de lo que se trata. Espero no encontrar allá arriba vestigios del Uralítico, un período que, estoy seguro, es exclusivamente gallego. Creo que me voy a aficionar a pedalear por los Caminos de Santiago. Eso sí, aunque he sido incapaz de ver a Dios en estos dos días, Satanás sí que se me ha aparecido varias veces, en la parte alta de las cuestas duras, moviendo el rabo y descojonándose de mi esfuerzo. No, amigos, los escasos 140 kilómetros del Camino me han transmitido muchas sensaciones, pero nada que tenga que ver con la mística. Soy un caso perdido. ¡Qué grande, el Uralítico!