Uno puede estar más o menos de acuerdo con las tesis independentistas que mantiene Josep Lluís Carod Rovira, me parece perfecto. Pero el catalán supo defenderse ayer, e hizo bien, cuando le dijo a dos espectadores castellanos que lo interrogaban en Tengo una Pregunta para usted (TVE-1), que él se llama Josep Lluís "aquí y en la China". Los preguntones se empeñaron en bautizarlo como José Luis, y eso es una falta de respeto tan grande como interrogar a Anxo Quintana en Madrid y llamarle Ángel o a Emilio Pérez Touriño en Albacete y dirigirse a él como "señor Pérez Torito". Lo mismo que llamarle La Coruña a A Coruña; Orense a Ourense o Sanjenjo a ese paraíso vacacional de las Rías Baixas que se llama Sanxenxo, aquí y en la China. Carod tiene razón, y lo bordó cuando demostró que muchos de los que en España sólo tienen una lengua, el castellano, menosprecian al catalán, al gallego y al euskera. "¿Y por qué tengo yo que aprender catalán para trabajar en Catalunya?", le preguntaba sarcástica una señora de peluquería. "Porque es la lengua de Catalunya y creo que una persona de Castilla es perfectamente capaz de aprender catalán", le respondió el político, a lo que la mujer, con desprecio, añadió: "No tengo el más mínimo interés". Y Carod se llevó el gato al agua y demostró que el problema es la falta de interés de los que apuestan por imponer el pensamiento único, ese nacionalismo español del que, y es cierto, se habla poco. O menos que de los otros nacionalismos. Nadie duda de que un médico que trabaje en París tendría que saber francés. Pero da igual si un funcionario no sabe gallego en Galicia, euskera en Euskadi o catalán en Catalunya. ¿Da igual? No, no da igual. A mí no me da igual. Yo estudie cinco años de periodismo en Barcelona. Hice toda la carrera, absolutamente toda, en catalán. ¿Me veis los granos por alguna parte? ¿El rabo? ¿Los cuernos? Partiendo de la nada, tardé menos de un mes en entenderlo perfectamente y nunca me sentí "perseguido" por ser de fuera, bien al contrario. En la facultad escribí exámenes en castellano, en gallego -sí, en gallego, y muchos, no dos ni tres- y también en catalán. Y me integré tan bien en Cataluña que me habría quedado para siempre de no haber sido que me fue a buscar allá La Voz de Galicia. Sólo una vez en mis cinco años de catalán implantado me sentí despreciado. Pero ¡Ay amigos! Fue por un andaluz, un tal Antonio, que me miró como quien mira a un marciano porque no protesté cuando él y otro, nada más aterrizar en el lugar que los iba a formar como profesionales y que nos había acogido sin preguntas, se le plantaron a un profesor y le dijeron que "de catalán nada, que para ezo eztamoz en Ezpaña". Así no se hacen las cosas. Ni tampoco llamándole a Carod José Luis porque a una señora de Castilla le da la gana. Con cosas de este tipo quien pierde, desde luego, es España. Catalunya gana siempre.
17 de octubre de 2007
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8 repeniques, repenica ti:
plas!plas!plas!plas!
(y mira que Carod a veces me parece un personaje 'dificil' en cuanto a talante..)
Llamaremos a John Travolta, Juan Travolta, cuando venga de promocion a España? Y a Swazenagger(o como se escriba), Arnaldo??
No hace falta ir a la terrible estepa castellana para encontrar individuos /as del tipo de esa señora. Por obra y gracia del mamarracho indígena colonizado de turno, el apellido "Docampo" se convirtió en "Campos" dando lugar a que mi madre y mi abuela (que también lo son de Rabudo)tengan distinto apellido siendo madre e hija.
Carod tiene razón. Y tu también. No será casualidad que las dos personas que se empeñaron en saludarlo como Jose Luis fuesen precisamente de Valladolid. Estoy seguro que en esa tierra, como en todas, hay gentes de todos los talantes, no obstante los dos representantes del programa de ayer, parecian salidos del mismísimo Quintanilla de Onesimo.
Hoy en las ediciones de internet de los periodicos hay un amplio debate acerca de este asunto y algunas de las opiniones demuestran lo cerrado y excluyente que puede llegar a ser el nacionalismo español.
Una estupenda lección de democracia es que un señor vice-presidente pueda decir en una televisión nacional que él no es nacionalista, que es independentista y que al día siguiente todavía el país siga sin romperse. Para desgracia de agoreros.
una pregunta,galiza o galicia?
O señor Carod ten razón pero pérdenlle as formas. Non é de recibo que ningún político se enfronte dese xeito a un cidadán. Podería ter esperado a que rematasen a pregunta e despois respostar con serenidade e non interromper e enfrontarse porque o único que conseguiu coas súas malas maneiras é alimentar o lume dos que pensan que os nacionalistas e independentistas somos todos uns energúmenos.
La filosofía de "Tengo una pregunta para usted" es que es un cara a cara, de ciudadano a ciudadano. Y lo mismo que cualquiera tiene derecho a preguntarle lo que le dé la gana al político en su mismo plano, el político está en su derecho de exigir respeto como ciudadano. Y a Carod no se le respetó. Yo no creo que alimentase ningún fuego, bien al contrario. A mí, que me daba bastante igual Carod, me ha puesto de su parte. Y a más gente que he sondeado. Los energúmenos son los del cóctel molotov, el sabotaje y la guerrilla urbana, que no son independentistas, son unos cafres que hacen bandera del independentismo como podrían hacerlo del fútbol, de la religión o de cualquier cosa que sirva para llenar sus cabezas vacías. Me reafirmo: para mí, y encantado de que discrepemos, Carod estuvo COJONUDO.
que grande carod!!!!!!!
Efectivamente, sería igual que hablar de Miguel Campoviejo en lugar de Mike Oldfield, je, je, je....!!!
Leyendo el blog de este periodista, cada vez me cae mejor. Aunque obviamente eso no signifique que opine igual en todo, creo que demuestras ganas de ser democrático en la misma manera que yo lo entiendo.
Feliz año para toda la familia.
MrBugaboo
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