Voy a escribir aquí un sueño rarísimo que tuve anoche, no vaya a ser que ocurra algo y luego digan que era una premonición y tenga que montar un consultorio y cobrar y forrarme. No sé cómo -nadie te explica cómo en un sueño llegas al escenario en el que estás- estaba yo en un pueblo bonito, pintoresco, con sus casas y sus iglesias. Podría ser un pueblo italiano, uno francés... no era gallego, ni español, eso seguro; lo sé porque estaba bien urbanizado. De repente, miro al cielo y se forman unas extrañas nubes de gas, rarísimas, y diviso algo que parece un enorme bidón azul que viene hacia nosotros. Justo después, empiezan a caer sobre el pueblo interminables trozos de chatarra incandescente a toda velocidad. No sé de qué manera, yo concluía -a salvo de la lluvia metálica- que eran los trozos de una nave espacial, un satélite o de la Estación Espacial Internacional cayendo sobre la tierra. Y no me acuerdo de más, sólo que había humo y fuego y gritos por todas partes. Anda que si, ahora que lo escribo, se viene un artilugio espacial al suelo, a ver cómo carallo se lo explico a la Nasa. El sueño fue "soñado" la madrugada pasada, sobre las 5 o las 6, con un dolor terrible de cabeza en medio. Lo posteo aquí cuando son las 17.51 del 24 de octubre de 2007. Debería ver menos el programa de Iker Jiménez...
24 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 repeniques, repenica ti:
Si este sueño es un premonición te forraras como vidente,menos mal que reconociches que aquí non era.
saúdos
Publicar un comentario en la entrada