31 de enero de 2007

Confusiones (Para Luis y Carlos Prol)

No sé qué ocurre pero, últimamente, en los cumpleaños, me cuentan unas historias maravillosas. La última tiene que ver con una confusión muy graciosa de la que fue víctima una amiga, que se llevó un chasco al abrir el paquete que, con todo cariño y por mensajería urgente, le enviaba su hermana desde Pamplona. Mi amiga tiene una curiosa morriña navarra que se manifiesta habitualmente en su estómago. En esos días en los que Compostela rezuma agua, cuando descubres ranas en los sobacos y las leiras se miden por litros cuadrados, mi amiga fantasea con la posibilidad imposible de que, del cielo, caiga una terrible tormenta de pastas de Layana. Si la policía local de Santiago le echa el guante a unos chorizos en Vite, a ella le vienen a la cabeza las chistorras del mercado de Santo Domingo. Y si entre el césped de la alameda brota una seta, en el estómago de mi amiga crece un revuelto de hongos beltzas. El mar revuelto de Aguiño le sabe a ajoarriero y las cosas que a los demás les importan un pimiento, a ella le importan un pimiento del piquillo, asado en Puente La Reina y relleno antes de ser rebozado.
El día que mi amiga llamó a su hermana por teléfono para pedirle socorro, el cielo de Compostela estaba encapotado. La jefa le había encargado un trabajo complicadísimo, de esos en los que uno se mete con la certeza de que difícilmente podrá salir, y el horizonte azul se presentaba marrón. La morriña navarra se presentó en ese mismo instante, las neuronas pensaron color chocolate y mi amiga sintió que necesitaba, de urgencia, el remedio medicinal de las trufas de Zucitola.
-¿María? Soy yo. No me mandarías por Seur una caja de trufas... Es que estoy con el mono.
-Esta tarde salen para ahí.
-Se me hará largo.
En la ventanilla de Seur estamparon con letras de molde el nombre de mi amiga sobre una caja cuadrada, metieron la caja en una furgoneta y la furgoneta en la autopista de Vitoria.
Mi amiga combatía el aburrimiento de una mañana de sábado friendo espárragos de la Ribera cuando llamaron a la puerta. "¡Teletrufa!", pensó. Por fin.
Tan entusiasmada estaba con la llegada del paquete que despachó al repartidor con una propina de tres euros. Cerró la puerta, cogió un cuchillo de la cocina y se dispuso a desembalar aquel maravilloso antídoto que neutralizaría el cielo venenoso de Santiago de Compostela. Pero ¡oh sorpresa! Ante sus ojos apareció, fuera de lugar como el Cardenal Rouco en una barra americana, un albarán que decía: "Prótesis mamarias modelo Darling". Mi amiga arrancó la tapa de la caja y, efectivamente, se encontró ante sus ojos con dos tetas humanas con tacto de plastilina. Al sofoco le sucedió el llanto, al llanto la desesperación y a la desesperación un atraco a la nevera, a punta de cuchillo. Por alguna extraña razón, mi amiga se echó sobre un cuarto de queso de tetilla que guardaba en una fiambrera. No dejó ni la muestra. Ahogado en queso el capricho de chocolate, mi amiga se pasó el resto de la semana pensando cómo había sido posible semejante confusión. "Y, para colmo -decía- son dos tetas izquierdas ¿qué hago yo con dos tetas izquierdas?". He leído que, en Pamplona, hay dos mujeres que acusan a un cirujano plástico de negligencia:
-Ya lo ve, señor juez. Me cobraron por las tetas de Ana Obregón y me han puesto las de la niña María Isabel, tamaño trufa ¡Una estafa!
Mi amiga acabó devolviendo a Seur las tetas izquierdas y hoy, todo aquello, es sólo agua de borraja. Eso sí... de borraja con salsa de almendras.

29 de enero de 2007

Alto do Poio-Sarria on the rocks

Buena parte de la jornada del sábado la dedicamos, el sobrino de la Tía Claudina y yo, a recorrer en bici los 41 kilómetros que separan el Alto do Poio de Sarria. La intención era no salirnos del Camino de Santiago, pero en los doce primeros kilómetros la capa de nieve y el hielo hacían imposible pedalear, así que descendimos por carretera a cuatro bajo cero. Lo de llevar la cabeza pelada puede ser un problema: se le enfrían demasiado a uno las ideas cuando el velocímetro marca 55 por hora. Por fin, la ruta empezó a estar practicable y disfrutable. El sábado aprendí a diferenciar un hito de un marco incomparable, que son cosas bien diferentes. Además de las sensaciones, el día dio mucho juego fotográfico. Atención a las espadas láser que nos hicimos con los témpanos de hielo que, a modo de estalactitas, colgaban de los tejados. El tramo es absolutamente recomendable para todos los que tengan algo de fondo en la bici, tampoco demasiado.

Foto: "Ahivalahostia, Patxi, ¿a que decreto una tregua?

Foto: "Luke, yo no soy tu padre"

Foto: "Que vas do revés!!!"

Foto: Un hito

27 de enero de 2007

Reencuentro familiar a través de Internet

Ya he contado alguna vez que si yo nací en Vigo fue por una carambola muy relacionada con la emigración. Mi abuelo materno, José Fole Sánchez, natural de Eiré-Ferreira de Pantón, se fue a Vigo para embarcar rumbo a Argentina junto con sus hermanos. Casi con un pie en el barco, con apenas dieciocho años, decidió pensárselo mejor. Y tanto se lo pensó que nunca llegó a sacar el billete. Todos sus hermanos se fueron para siempre y, salvo uno que creo que retornó temporalmente, no volvieron más. Esta semana, gracias a esta maravilla que es Internet, contactó conmigo desde Buenos Aires una chica de 19 años. Me dijo que se llamaba Florencia Fole y mostró curiosidad por saber quién era este tipo al que se había encontrado escribiendo su apellido en Google. Sin saber siquiera si éramos o no parientes, con el apellido común como excusa, empezamos a hablar por el messenger. Y, entonces, se obró el milagro: ella es la bisnieta de uno de aquellos hermanos del abuelo que se metieron un día en la barriga metálica de un trasatlántico y lo hicieron para siempre: Perfecto Fole Sánchez. Gracias a ella he contactado con su padre y me he enterado de que todavía vive Alfredo, hijo de Perfecto, abuelo de Florencia y, además, primo carnal de mi madre. A través del messenger hemos conversado largo y tendido y, por fin, he podido ponerles cara a todos aquellos cuyas historias corrían serios riesgos de extraviarse en el pozo de la memoria familia; completos desconocidos llevando la misma sangre. Voy a hacer todo lo posible para que vaya adelante el proyecto que tengo para cruzar el charco a la que tenga la menor ocasión. Cuando uno encuentra al otro del lado del mar a unas personas que tienen sus mismas orejas, eso hay que verlo. Si mi abuelo hubiera podido presenciar este reencuentro cibernético... Los de la foto que sostiene mi primo Alfredo son Perfecto -mi tío-abuelo- con su mujer. Qué grande es a veces la tecnología...

26 de enero de 2007

La sirena de Canicouva en TVG

Nuestro amigo Edilberto Alonso ya es la banda sonora original de Ana María Ríos. Comprobadlo vosotros mismos. Gracias por el aviso, trovador de Curtis afincando en Irlanda.

La Rabuda está acatarrada

Ni las motos se salvan de acatarrarse. Anteayer tuve que enchufar a la "Rabuda" a la corriente para reanimarla, después de que se quedase sin batería y me dejase tirado en plena delegación de La Voz. Estas Vespas modernas, que ya no arrancan a patada, ni tienen marchas ni nada, es lo que tienen; si les falla la batería son un muerto. Mi amigo Paco Rodríguez -ése de quien siempre digo, y mantengo, que es uno de los mejores fotógrafos de prensa de este país- aprovechó para sacarle partido a la situación y éste es el resultado. La foto del fondo recoge el momento en el que el ex alcalde de Santiago, Xerardo Estévez, se marchaba emocionado y le dejaba paso a Xosé Sánchez Bugallo. Pero parece que estuviesen afectados por el catarro de la Vespa. Gajes del oficio. Ah, el parabrisas es nuevo y bastante importante para las inclemencias compostelanas del invierno.

24 de enero de 2007

Pamplona, a estas horas

La plaza del Castillo cubierta de nieve. Aquí seguimos mirando al cielo. Pulsa [aquí] o sobre la imagen para entrar en la webcam. Añado la foto que me envió esta mañana, a primera hora, Macarona. También es Pamplona.

23 de enero de 2007

¡¡¡Exclusivón!!!!: "La sirena de Canicouva"



¿Qué le faltaba a Ana María Ríos para consagrarse? Efectivamente, ¡una canción! Mi amigo Edilberto Alonso, el incombustible trovador de Curtis, me envía, todavía calentito, un tema creado para desbancar al clásico "Galicia será nación". "La sirena de Canicouva", que puedes escuchar y descargarte [aquí] profundiza en la historia de la peluquera más famosa que haya salido nunca de Arcade. ¡Ay ese estribillo!: "Señoraaaaa, Ana Maríaaaa...." Otra vez, Edilberto está que se sale.

P.D. Nuestro trovador quiere agradecer a Peluquería Celeste Barcia de Vilaboa ( Pontevedra ) la amabilidad que han tenido para facilitarle un teléfono de contacto en Arcade, así como a Peluquería Chelo Blanco de Arcade quien, muy atenta, dejó su trabajo para buscar en el libro de teléfonos el número de Pamela Ríos Bemposta (hermana de Ana María), que fue la primera persona en el mundo en escuchar "La sirena de Canicouva". Más sobre Edilberto en www.xuvecurtis.com. Qué envidia me das, Ana María...

Qué frío...


Bonita panorámica invernal de Santiago desde el Pedroso. Cortesía del servicio de webcams de la CRTVG.

A subasta

Finalmente, he decidido probar a vender el portátil viejo en eBay. El que esté interesado puede ver el anuncio pulsando [aquí]. La semana pasada se vendió uno idéntico por lo mismo que pido yo, así que malo será. En cuanto tenga un rato os cuento cómo ayer, gracias a la Red, la familia Fole de Galicia y los Fole de Argentina se han vuelto a encontrar después de muchísimos años sin saber los unos de los otros. Estaba convencido de que, más pronto que tarde, la tecnología acabaría uniendo lo que la emigración separó. Estoy realmente entusiasmado con este reencuentro. Seguiré informando.

19 de enero de 2007

Un post puramente comercial

Llevo años buscando el libro "Quiero leer" por una sencilla razón: con él me enseñaron a leer las monjas salesianas, a mí y a mis hermanos. Si alguien tiene uno extraviado por casa o si sabe dónde lo puedo encontrar con seguridad, que se manifieste. Estoy dispuesto a pagar. Aún me vienen a la cabeza aquellas complicadísimas frases: "La tía Tomasa asa la patata, asa el tomate..." En serio, que pago.

Otra cosa: Ya que estamos de mercadillo, aprovecho para lanzar una oferta: acabo de cambiar de portátil y tengo un Toshiba muy bien cuidado con el que aún no sé muy bien qué hacer. Había pensado quedármelo para llevarlo por ahí en vacaciones, con la caravana, para que si me lo roban no me duela el corazón. Pero para eso ya tengo una PDA con su teclado plegable. Por otro lado, buscando en eBay he visto que se puede cotizar a unos cuatrocientos euros, hay uno ahora mismo exactamente igual con una puja por trescientos euros de salida. Y me estoy planteando tres posibilidades: 1. Venderlo; 2. Quedármelo; y 3. Cambiarlo por otra cosa que, con un valor semejante, me pueda tentar. Quién sabe, igual ocurre como con el tipo del anuncio, que empezó cambiando un clip y acabó encontrando una casa. Para los que puedan estar interesados, ahí van las características:

Toshiba 1800-100
Procesador Intel Celeron a 800 Mhz
Memoria RAM de 376 megas (ampliada sobre los 128 originales)
Disco duro de 15 Gigas
Lector de cedé (no DVD)
Pantalla tft color 15,3 pulgadas
En perfecto estado de conservación y revisado a fondo
Con el Windows XP instalado y sin virus, garantizado
La única pijada es que la batería está agotada y apenas carga, habría que sustituirla -cuesta unos sesenta o setenta euros y las hay en stock de sobra)
A mayores entregaría:
Sistema operativo instalado
Microsoft Office 2003 instalado
Tarjeta de red WiFi inalámbrica
Ratón óptico inalámbrico.
Bolsa de transporte.

Carajo, no está mal ¿no? Pues hala, a ver a quién le pone el asunto. Escucho ofertas, bien en dinero, bien en especie. También me reservo el derecho de quedármelo y punto, todo dependerá, bien del dinero, bien de la especie.

17 de enero de 2007

La frase del día

La frase del día, dedicada a un servidor por un compañero de profesión -que no de medio- a quien -sin embargo- le tenía en cierta estima: "Sabía que eras buen periodista, pero no sabía que fueras mala persona". ¡Hostia! Hacer tu trabajo con honestidad tiene, a veces, estos inconvenientes; nunca sabes de quién va a ser pariente el tipo al que te toca sacar en los papeles. Hace años, otro colega estuvo meses sin hablarme porque el trapichero del que tuve que hacer una crónica era hijo de un "íntimo" amigo suyo. Si tuviera que dejar de contar cada historia en la que alguno de los protagonistas es conocido de un cuñado de alguien, en las páginas de sucesos meteríamos crucigramas. Siempre he pensado que el peor enemigo de un periodista no es un político, ni siquiera un empresario. El peor aliado siempre es otro periodista, sobre todo cuando la página que firmas le salpica de alguna manera. Entonces, hasta el mejor de los profesionales es capaz de mutar en la peor de las personas. Es lo que tiene ser humano.

16 de enero de 2007

Dos contribuciones

Desde Helsinki, el Vespa Bar de la ciudad, cortesía de F.V.

Y por parte de Uxío B. una foto sacada en San Fernando (Cádiz) entre los años 55 y 57 con un valor especial, por cuanto quien monta sobre la Lambretta es el padre de quien la envía, eso sí, en los tiempos pretéritos de mili. La foto es de Fotos Chacón. Gracias a los dos, el archivo va creciendo.

14 de enero de 2007

Escarallado

Joder, qué duro es el mundo de la bicicleta de montaña cuando va en serio. Lo de hoy en el Camiño do Requesón no era para monaguillos en triciclo: la cuesta de enero, toda entera, pero a puro pedal durante treinta y cinco kilómetros. Vale, había bajadas, pero menos de las que me imaginé. "No todos los kilómetros miden mil metros", me advirtió el sobrino de la Tía Claudina, que tiene más tablas y más cuestas que yo. Y, ¡joder si es verdad! Después del hostiazo que me pegué el miércoles en una cuesta que hay aquí, en San Lázaro -por coger el teléfono en marcha, como un idiota-, fui duda hasta el último momento. Como el doctor House, cojeando toda la semana. Hasta me compré una rodillera y todo. Pero como el sábado parecía recuperado, después de hacer cuerenta kilómetros por el Camino de Santiago del revés, me lié la manta a la cabeza, sin pensar que igual era demasiado pronto. De los 35 kilómetros del Camiño do Roequesón de hoy he conseguido hacer 27. Los otros siete me carretaron en un Patrol-escoba que iba recogiendo lisiados, con un tirón dolororísimo que se me puso desde el dedo gordo del pie izquierdo a la ingle del mismo lado. Si me hubiera llegado a la ingle derecha habría sufrido un irremediable esguince de cojón. Me recuperé en el avituallamiento a base de caldo, empanada y requesón con miel, pero sufrí para terminar. Lo dicho, que el Camiño do Requesón no es para monaguillos aficionados como yo, pero ha valido la pena. Dicen que éramos mil. Eso, a dos ruedas cada uno, da dos mil ruedas roturando pistas forestales en un municipio con un nombre muy propio para la temperatura del día: As Neves. Mi hermano tuvo un profesor al que apodaban El Yeti, precisamente porque era nativo de As Neves.
En la salida, a Óscar Pereiro se le veía bien: era el único que, en vez de casco, llevaba un gorrito de lana patrocinado. Pese a lo duro de la prueba, no faltó el sentido del humor. Unos que venían detrás, nada más salir del pueblo, se preguntaban:
-¿Y dónde carallo andará "Javi, voy mal"? [se ve que un tal Javi de los que se quejan sin motivo de lo mal que no están, pero que en realidad sólo se vienen abajo con kriptonita]
-¿"Javi voy mal? ¡Qué carallo va a ir mal, ése ya está en el monte!
A lo lejos, con las nubes a la altura de la nariz, se divisaba la silueta del tal Javi, que tenía que ir, seguro, dopado de Bisolvón.
Hoy he visto unos cuantos ejemplares sobrehumanos, de esos de cuyas piernas se podría sacar acero para hacer serruchos. Como un tipo que pasaba de los sesenta, miembro de la organización, que subía como si le hubieran dado cuerda: "A min -decía- a min todo é que me ferva o jasoil, e xa me ferveu". Un tipo así sólo se puede llamar Eladio o Ramiro, algo duro. Eso sí: Eladio Kent, como Clark Kent.
Al acabar, en el aparcamiento, un grupito de esos "todo técnica", con muchos miles de euros invertidos en bicis y equipo, se lamentaban.
-Tío, eu deixo isto.
-Qué vas deixar, home, qué vas deixar...
-Que si tío, me cajondiós. Seis mil euros de máquina, un equipo que nin Cristo e pasoume nunha costa, a toda hostia, un fulano de chándal, tería sesenta anos, montado nunha bici de Alcampo.
"Estaría entrenado", le decía el otro
-Estaría. Pero o peor é que, aínda por riba, ía falando por teléfono. ¡Parecía Mortadelo, tío! Nada, nada, eu colgo as botas.
Cumplida la misión y con antojo de churrasco, acabamos comiendo en una churrasquería que antes fue un puticlub, en la carretera vieja de Ourense. La diferencia es que, ahora, las almejas son a la marinera. El sobrino de la Tía Claudina me habló de otro local, en la misma zona, que dejó de asar ternera cuando el dueño cayó en la cuenta de que se ganaba más con la carne de mujer. Un día escribiré sobre los puticlubs de la Nacional 550 A Coruña-Vigo; todos tienen nombres evocadores como Paraíso, El Edén... Todos menos uno que se llama A Chabola.
Tomamos cafés minerales en el balneario de Mondariz, donde me habría quedado internado si de mí dependiera. Ahora estoy a la espera de que un alma caritativa me dé un masaje en la pierna; a ver si consigo "que me ferva o jasoil". Me quedo con la reflexión de mi padre, empeñado en saber si nos habíamos encontrado en As Neves con Pepe O de Rosa, uno que es de allí: "Se che mandaran, non ías". Acompaño documento gráfico sacado cuando todavía no me dolía nada.

13 de enero de 2007

A propósito de una foto

No suelo salir bien en las fotos. Pero alguna ventaja tenía que tener que tus mejores amigos sean también los mejores fotógrafos de la prensa de este país. Ayer por la noche nos fuimos a jugar a los bolos y al billar y nos dedicamos a retratarnos los unos a los otros y a hacer lo que solemos hacer en estas veladas convocadas con cierta frecuencia: reírnos a pulmón libre. Por la parte que me toca, me quedo con esta foto, hecha no hace ni 24 horas por Paco Rodríguez. Xoán A. Soler, Álvaro Ballesteros, Xoán Álvarez y Fernando Blanco completan un elenco humano y profesional del que cualquiera estaría orgulloso, yo el primero. Con el año empezarán las temporadas de póker y de futbolín, deportes de alto riesgo que cultivamos viva y encendidamente. Por cierto que, en el póker, aceptamos penitentes de vez en cuando. El cigarro de la foto fue anecdótico, que tengo que conservarme para el domingo. Me pondré a prueba en la marcha ciclista Camiño do Requesón, convocada por el Club Ciclista Lamprea en Arbo. Es la primera vez que voy a una salida de bicis organizada, yo siempre he ido a mi bola. Seguro que de la experiencia sale algo interesante para contar, que llevo unos días pensando más hacia adentro que hacia afuera y trabajando bastante más de lo que algún hijo de puta escondido -el que me llamó cabrón en un mensaje anónimo- se cree. Recomiendo la lectura de este texto de mi colega Jorge Lamas, en el que cualquier vigués se verá retratado. Feliz fin de semana. Ah, y sólo otra cosa: en este blog, que es absolutamente mío, escribo lo que me sale de las varices. Su lectura, ni es obligatoria ni siquiera recomendable. A quien tanto le molesta lo que pongo aquí, le recomiendo que no pierda el tiempo y que pruebe con el cibersexo, que las pajas virtuales son mucho más entretenidas y muchísimo más placenteras que lo que se cuenta en este sitio.

11 de enero de 2007

Combinado Roupa tendida & Vespa

El concurso de fotos domésticas de Vespas sigue abierto. Me acaba de llegar ésta que, por cierto, llevaba tiempo esperando. Seguro que FV conoce a la protagonista. Para el resto, digamos que se trata de mi amiga M., xente do sur coma min. Me parece igual de interesante que la foto el texto que la acompaña, así que paso a reproducirlo:

"Ahí te va mi contribución para las vespas. Calculo que la foto debe ser del 71 o por ahí. El modelo supongo que te lo sabrás tú. Yo de su historia recuerdo poco aunque supongo que callaba mucho, sobre todo porque aunque era de mi padre le servía a mis tíos para sus giras por el Val Miñor y alrededores cuando recalaban por el pueblo después de alguna marea (dícese del periodo de tiempo que los marineros pasan embarcados). No recuerdo cuando desapareció la moto de casa pero sí que era roja y que servía de vehículo familiar hasta que empezamos a crecer (no mucho) y el acople se hizo más difícil". Gracias, M.

9 de enero de 2007

Rabudo by Pinto & Chinto


Como no todo van a ser desgracias para comenzar el año, pasamos página, nos guardamos la procesión en los adentros y nos disponemos a arrancar con fuerza en el año que acaba de nacer. En la lista de propósitos del 2007 había un capítulo dedicado al cabecero de este blog. Llevaba tiempo queriendo hacerle la propuesta a dos monstruos de la viñeta como son David Pintor y Carlos López, mis compañeros de La Voz que están detrás de la firma Pinto & Chinto. Por fin, ayer me lancé, les trasladé la idea y el resultado es el nuevo cabecero de www.rabudo.com, en el que creo que han pillado perfectamente la esencia de este sitio. Me siento honradísimo por haber sido caricaturizado para la ocasión y creo que le debo a David y a Carlos un par de camiones de cajas de cervezas. Gracias otra vez, de todo corazón. Y a los demás, gracias también por los ánimos de estos días. Arrancamos.....

7 de enero de 2007

Adiós, Carmiña

Quienes nunca han vivido con un animal no se pueden imaginar, ni siquiera un poco, cómo se queda uno cuando el tipo peludo que te ha acompañado tantos años ya no está. Carmiña se murió ayer por la noche, justo cuando yo volvía a casa del trabajo. Sufrió un colapso y se quedó en el sofá. Se apagó. Meter a este tipo tan entrañable en una caja de cartón ha sido lo más triste que he tenido que hacer en muchos años. Es como empaquetar un trozo muy grande de tu vida. Nos queda el trance de llevarlo a la incinderadora, a donde nos vamos ahora con las caras y los corazones compungidos. Flor se queda sola, nosotros muy tristes y la casa ya no volverá a ser la misma. Adiós, chavalote, te echaremos de menos.

5 de enero de 2007

Carmiña está jodido

Ya que alguno ha preguntado cómo me fue con el "hotel" de gatos, responderé. Al grano: mal, nos fue mal, a mí y a los gatos. En la publicidad hablaban de jaulas calefactadas, de que los soltaban por el local, de que estarían estupendamente... Y no fue así. Este supuesto hotel no pasa de pensión, y mala. Cuando llegué a buscarlos ayer por la tarde, el olor a arena sin limpiar era tan fuerte que tuve que contener la respiración. A Carmiña me lo encontré en una jaula distinta a donde lo dejé, más grande. Pero saltaba a la vista que algo no iba bien. Lejos de alegrarse de verme, apenas levantó la cabeza. Me llamó la atención que le lloraban muchos los ojos y que el bote de la comida estaba lleno hasta arriba, y eso es lo más increíble para este tripón de nueve kilos. A Flor no la movieron de la "celda" de bienvenida. Según me explicaron, no los soltaron ni una sola vez y la falta de higiene en las dos jaulas era más que evidente. Concluyo que en estos cinco días, a mis gatos no les han hecho ni puto caso. Lo que más me jode es que Carmiña no está bien. Lleva dos días sin comer, sólo bebe y mea. Le siguen llorando los ojos y apenas se mueve. He leído que puede tener gripe felina y si mañana no mejora, lo llevaré al veterinario. Cuando lo fui a buscar, en el local hacía un frío de cojones y era evidente que la calefacción ni la olió el pobre. Flor, pasada su mala leche inicial, ya vuelve a ser la de siempre. Pero él (recordemos que aunque se llama Carmiña es un macho) no es ni su sombra, no se mueve, no come, no echa carreras a las 22.10 puntual... Así que el servicio del único hotel de gatos del área de Santiago ni es satisfactorio ni ha valido la pena, no lo recomiendo. No digo que no lo sea para los perros, pero desde luego, yo no llevaré más a mis gatos. En un lugar de estos, la higiene debería ser exquisita. No se puede montar un chiringuito de esta manera; es más, como el gato no mejore, igual va a haber más que palabras. Lanzo dos ideas de dos negocios que funcionarían para quien las quiera coger: un buen garaje de caravanas, que no esté lejos de Santiago y con capacidad para unas veinte caravanas o autocaravanas; y una residencia felina en condiciones, limpia y atendida por alguien que entienda a los animales, ya no digo como creo que los entiendo yo, pero al menos con dignidad. Voy a empezar ya a pensar qué haré con los gatos en julio, cuando nos vayamos de viaje todo el mes. No va a ser fácil. Lo de Carmiña me preocupa, en serio.