29 de junio de 2007

Calentando motores


Pues eso, calentando motores. Cómo me gusta esta viñeta de Ibáñez que tan bien conjuga dos de mis grandes aficiones. Tengo unas ganas de quitarle el polvo a la caravana.... Se admiten consejos sobre Aquitania, aunque eso será a partir del día 9. Los próximos cuatro días, aunque no estoy aún de vacaciones, servirán de anticipo de lo que será el veranito y me iré a pedalear, más o menos, desde Burgos hasta Palencia, o algo más. Así que cierro el chiringuito hasta el martes por la noche, que estaré de regreso. Antes de eso, ahora mismo me voy a Vigo a hacer una entrevista, por la tarde otra en Santiago y la noche la pasaré en Ourense. Sed buenos, coméoslo todo y el último, que apague la luz y que mire si está el gas cerrado.

28 de junio de 2007

Nobleza gallega

Estoy indignado, "¡Sáleme de aí, que me indinas!", que diría el sobrino de la Tía Claudina. Al final, se han salido con la suya y han aprobado [esto], que no viene a ser otra cosa que poner por escrito que los gallegos no son todos iguales. Los ex presidentes de la Xunta ya tienen asegurados 68.000 euros al año, chófer y secretaria, por el único mérito de haber sido presidentes. ¿Cuánto cuesta pagar, a mayores del sueldo, a la secretaria, al chófer y el propio coche y su mantenimiento? Será demagogia, me da igual, pero sigo apelando al sentido común y a pensar en todos esos jubilados, como mi padre, que cobran 400 euros de pensión al mes después de haber servido igual de bien a Galicia. Mi padre lo hizo montando ventanas de aluminio y forja artística. Y, para dar voz a quien no la tiene, anuncio la próxima entrevista exclusiva de www.rabudo.com: hablará mi padre, José Mirás Domínguez, jubilado del metal, que nunca tendrá chófer, ni secretaria, ni ese "recoñecemento" con el que se le llena la boca al presidente de la Xunta. Pero que representa mucho mejor que cualquier político retirado a los jubilados gallegos. Muy mal, no quiero saber nada de este gobierno que se ríe de quienes cobran 400 euros al mes. Y el BNG y el PP son cómplices por haber apoyado este apaño para crear una especie de nobleza gallega. Ya largué sobre este tema en [un post anterior].

Avergonzado

Hay gente que es muy hija de puta. Y, sin embargo, sindo objetivamente unos indeseables, van a misa todos los días, se golpean el pecho y están convencidos de que tienen el cielo ganado porque clavan la rodilla cuando manda el cura. Un ejemplo es la individua que nos llamó ayer por la tarde al periódico. "¡Estoy indignada!", le dijo a una compañera, exigiéndole que le pusiese al teléfono al redactor que firmaba [esta información]. Si algo nos va en el sueldo, eso es el contacto directo con los lectores, de los que nunca huímos. Si alguien nos llama para tirarnos de las orejas, ahí estamos, preparados para aguantar al chaparrón. Mi compañero experto en información sanitaria cogió el teléfono y escuchó. Y, entonces, del otro lado de la línea, se manifestó la integrista inquisidora que varios millones de españoles llevan dentro. Después de poner a parir a la sanidad gallega y de cuestionar sin argumentos lo que decía la noticia, la mujer se reveló como parte de esa media España rancia y abominable, de esa mala gente que camina y va apestando la tierra. Le dijo a mi compañero: "¿Me puede decir por qué defienden que la sanidad española mate a futuros españoles y, sin embargo, atienda a negros?". No se puede retratar mejor a nadie con una frase: antiabortista y racista, todo en uno. No me toques al embrión, pero que se jodan los negros. La telepredicadora soltó su baba y, seguramente, se quedaría aliviada para poder llegar a tiempo a la misa de las siete. Lo que más me preocupa es que no es un caso único. Creo que no hemos avanzado nada y me invade una profunda sensación de abatimiento cuando escucho decir, no ya a carcamales de escapulario, sino a personas de mi edad y de mi formación, que las viviendas sociales sólo son para los gitanos, los negros y los moros, y que los españoles no tienen derechos en su propio país; que las plazas de las guarderías públicas están copadas por los hijos de los marginales, y que se discrimina "a la gente de bien"; que todos los rumanos son unos ladrones; que todos los moros pasan costo; que todas las colombianas se prostituyen y que ellos no, no son racistas, pero que con los gitanos no pueden. Todo esto me supera y me pone de muy mala hostia. Hubo un tiempo en el que no entendía muy bien las ventajas de la discriminación positiva -hablo ahora de la igualdad mujer-hombre- pero me di con la realidad y me convencí de que, tal como está planteado el mundo, la discriminación positiva no sólo es una buena herramienta, sino que, de momento, es imprescindible. Pues, por lo mismo, cada vez estoy más convencido de que es básica la discriminación positiva con las personas que están estigmatizadas de entrada por ser negros, moros, gitanos o, simplemente, diferentes. No puedo soportar que gallegos que emigraron y realizaron los trabajos más humillantes en los países de otros, rechacen ahora a los que llegan, como hicieron ellos, a buscarse la vida y a tratar de sacar adelante a sus familias. "Noooo, pero nosotros íbamos en otro plan", dicen ahora los que regresaron con cuatro perras. Puñetera mentira. Soporto menos todavía que muchos de esos racistas, ignorantes y despreciables, vayan a comulgar los domingos y recen de carrerilla el padre nuestro, convencidos de que, del otro lado, Dios les hará la ola. Rechazan el aborto pero bombardearían las pateras de buena gana o esterilizarían a los gitanos, para que no haya tantos. Las Leyes deberían ser mucho más duras con este tipo de cosas y castigar duramente a quienes tanto daño hacen echando la lengua a pastar.

27 de junio de 2007

Alvite

Me acaban de hacer un regalo que me ha alegrado la mañana. El segundo libro de José Luis Alvite, "Almas del nueve largo. Historias del Savoy". Me lo manda mi amigo Alejandro Diéguez, quizás sin darse cuenta hasta qué punto idolatro al operario de Caixa Galicia de quien tanto aprendí y con quien, en otras épocas, tanto compartí. Creo que crecí como persona el día que, en su despedida de La Voz, Alvite me declaró en su discurso como su "heredero natural". Luego lo volvió a poner por escrito en la primera página de "Historias del Savoy". Vaya por delante que nunca he intentado -sería inútil- imitar el estilo del maestro -cosa que sí han hecho, con más o menos fortuna, algunos de mis compañeros-. Así que eso de "heredero" tiene más que ver, quizás, con que yo me hice cargo, cuando él se fue, de ese ejército de putas, policías, bomberos, proxenetas y mala vida que se mueve en las notas de sucesos de las páginas del periódico. Hace cosa de año y medio, me encontré a Alvite por la calle. Yo había adelgazado mucho después de un tratamiento médico y, nada más verme, me espetó: "Casi no te conocía; pensé que eras un hermano tuyo". Os aconsejo leer a Alvite y descubrir esas frases que son, como decía en su artículo Carlos Herrera, la hostia: "María Teresa Fernández de la Vega tiene una vacilante feminidad de mujer en cuya deshidratación van apareciendo, como marroquinería, los rasgos de Clint Eastwood". El libro lo ha editado Ézaro y es imprescindible.

25 de junio de 2007

Rediós!!!

Me manda mi amiga R. el enlace a este vídeo. Castaño, quién te ha visto y quién te ve. Pepe ¿un purito?

Caminando

Desde hace dos semanas, voy andando a trabajar. Tres kilómetros ida y tres vuelta hacen seis kilómetros. Si hago el trayecto completo dos veces al día, salen doce kilómetros, que son sesenta de lunes a viernes y veinticuatro más si, como esta semana, incluímos el sábado y el domingo, que fueron jornadas laborales. A veces pongo música en el MP4, o escucho la SER, pero no mucho rato, que me calienta la cabeza si, como suele ocurrir, hablan demasiado de política. No, no me estoy entrenando para peregrinar desde Roncesvalles. Puede que un día complete el Camino de Santiago en bici, pero seguro que no será caminando. Pero he decidido coger fondo, por ejemplo, para empujar como un campeón el carrito de mi hija a partir de noviembre. O para sentirme mejor. O para recuperar la línea, por tomar el aire, por variar. ¡Y yo que sé! Me ha dado por ahí. La verdad es que nunca me había gustado caminar, siempre me pareció una pérdida de tiempo. ¿Para qué desperdiciar valiosos minutos en el trayecto si puedes llegar antes por otros medios? Pero, no sé si será por el embarazo, eso ha comenzado a cambiar. Y desde que voy andando a trabajar he descubierto por el camino un montón de cosas que uno se pierde desde un coche o desde una motocicleta, realidades paralelas a las que vivía ajeno: cómo avanzan las obras del futuro centro comercial de As Cancelas; he descubierto los nuevos modelos de caravanas y autocaravanas que aterrizan en el cámping de Santiago, habitados por jubilados nórdicos que viven la vejez que a mí me gustaría vivir; he conocido a la señora que atiende en Frutas León, que siempre pregunta lo mismo: "¡Qué! ¿A facer a comida?". Claro, señora, ¿a onde vou ir a estas horas? Y he comprobado que Celsa, de la panadería Ramón y Celsa, tiene mejor el pan que el carácter. También me he dado cuenta de que en el supermercado Único de Salgueiriños de Abajo tienen una cajera negra. Sí, sí, negra. La verdad es que nunca había visto a una chica negra en la caja de un súper y, no sé, se me ha dado por reflexionar sobre la integración y todas esas cosas en las que creo. Yo no compraba en el Único pero, sólo por este detalle, he empezado a hacerlo, aunque es un supermercado-cambalache donde da mucho trabajo encontrar lo que buscas. Muchos días, en la ruta me dedico a sacar fotos de cosas que están mal y después las coloco en la sección de quejas del periódico: aceras destrozadas, jardines sin cuidar, postes de la luz a punto de caerse... Siempre estuvieron ahí, pero yo no me daba cuenta. Empiezan a sonarme las caras que me encuentro a la ida y a la vuelta, y sé que me voy a cruzar con el gato negro que vive frente a la churrería Temprano, el que tiene el rabo deforme justo en la punta y que come en un cartón junto a la señora del andador de aluminio. El tiempo que empleo caminando -una media hora para cada lado- he decidido restárselo, a partes iguales, a lo personal y al trabajo; salgo un poco antes de casa y llego un poco más tarde. Ni pa ti ni pa mí. Y no pasa nada. Ayer me dio un tirón en el gemelo izquierdo, nada serio. Igual me está cambiando algo en la cabeza porque cumplo 36 años dentro de nueve días. ¿O será la paternidad? Va a ser eso... Todavía me quedan muchos kilómetros para llegar a noviembre. Hoy estoy metafísico.

23 de junio de 2007

Maná cumplió expectativas

Pues, con una cierta resaca por la salida nocturna de ayer -prometo con la boca pequeña no volver a fumar en una temporada-, [esto] es lo que dio de sí para el tipo que lo cuenta en La Voz -un indocumentado cualquiera- el tan esperado concierto de Maná. Por lo menos, hasta la sexta canción, que la tiranía del cierre me impidió quedarme más tiempo. La crónica sólo sale en la edición de Santiago. En cualquier caso, fue toda una sesión de karaoke a discreción, en el buen sentido de la expresión, y la gente se lo pasó en grande, que es de lo que se trataba. La foto es de mi amigo Fernando Blanco, en El Correo Gallego (para que no se diga que sólo meto cosas de La Voz).

P.D. Por si no tenéis bastante, ahí va [otra crítica] del mismo autor, la que sale hoy en la edición de general. Es que nos mola repetir...

22 de junio de 2007

Labios compartidoooos, labios divididooos...


¿Fher el de Maná y yo? ¡Íntimos! Ya nos veis, ayer por la noche aquí, en el barrio. Que si "Hola, don Pepito", que si "Hola, don José", que si "amar es combatir, pero no tanto...". Nada, hablando de nuestras cosas. Esta noche nos veremos otra vez en el Monte do Gozo, con otras 30.000 personas. Es duro, pero alguien tiene que hacerlo. (Foto, Paco Rodríguez)

19 de junio de 2007

Mi carro, el revival

Otro conocido mío, El Koala, ataca de nuevo con la versión rock del clásico "Mi Carro", de Manolo Escobar. No os perdáis el vídeo, con cameo incluido de Manolo, al que también tengo el gusto de conocer personalmente. No tiene desperdicio. ¡Canción del verano ya!

En Boimorto también "hai roupa tendida"

Ayer me encontré esta estampa en San Cristovo de Dormeá, en el ayuntamiento coruñés de Boimorto. Eso sí que es saber buscar usos alternativos a los recintos culturales que apenas se utilizan. Se me ocurre que, en la Cidade da Cultura que se construye en el monte Gaiás de Santiago, podían montar también un gigantesco tenderete de ropa. Por lo menos, los de Dormeá le sacan partido al palco, que ya es más que lo que tenemos pensado hacer los de Compostela con el chiringuito multimillonario que se erige sobre nuestras cabezas.

Adiós, Fary

Aunque Gayoso adelantó acontecimientos, parece que esta vez es verdad. Adiós, amigo Fary, fue un placer. Dejo aquí mi homenaje recordando la entrevista que te hice hace ya dos veranos, aquella en la que me dijiste, desde tu posición de licenciado en el "quémbrig" de la vida: "Canto de dentro pá fuera". Amigo Luis, que te vaya bonito.

17 de junio de 2007

La cagada gramatical de Danup

Durante varias semanas he sentido vergüenza ajena cada vez que me encontraba en la tele con cierto anuncio de Danup. Toda una campaña millonaria echada a perder por culpa de un equipo de ignorantes. Sabréis a qué anuncio me refiero, el de la canción "Mucho hambre, tiene mucho hambre". ¿MUCHO? ¿Y la concordancia, pedazo de garrulos? ¿MUCHO HAMBRE? Tan mal se me ponía el cuerpo al escuchar semejante patada al castellano que, a través de la web de Danone, intenté sin éxito -tampoco es que lo intentara demasiado- advertirles de la barbaridad que habían puesto a disposición de 45 millones de españoles. Pasaron los días, y las semanas, y la cagada seguía ahí: "Mucho hambre, tiene mucho hambre...". Se me ponía mal cuerpo. De repente, un día desapareció la estrofa de la canción. "Se han dado cuenta, por fin", me dije. Juro que lo pasaba mal. Efectivamente, hace un rato he visto el anuncio de nuevo. Pero, ¡Oh sorpresa! Han regrabado la cagada y ahora puede escucharse "Mucha hambre, tiene mucha hambre", como siempre debió ser. Parecerá una tontería, pero me he quedado más tranquilo. Y me pregunto: ¿Cuantas docenas de tipos diferentes ven un anuncio antes de aprobar su emisión? ¿Y en los propios canales no tienen equipos de expertos o algo? De acuerdo que los periodistas somos una cantera de patadas a la gramática. Hoy, sin ir más lejos, en El Correo Gallego digital daban cuenta de un camión que "invistió" a un coche. Pero lo de un fallo de tal dimensión en un anuncio de la tele, y durante tanto tiempo, es nuevo. Como para refelxionar.

14 de junio de 2007

Los últimos de la calceta


Están las agujas que echan humo. Tú anuncias que vas a ser padre y, de repente, en distintos puntos del mapa, docenas de dedos se ponen a la vez a trabajar en la sombra. ¡Que corra el perlé! Mi hija será un pequeño ser completamente recubierto de punto, una niña forrada de lana. Aunque todavía hay tiempo, ya han empezado a llegar las primeras muestras de la producción ingente que se avecina y que hará temblar las mercerías de Vigo, de Pamplona y de Santiago de Compostela: dos baberos y una mantita o "arrullo", palabra cuya sola pronunciación me provoca un bostezo. El conejo de la foto también es un regalo y, aunque no artesano, muy especial por venir de quien viene. Me consta que las abuelas, de un lado y del otro, han abierto la veda del jubón, esa "vestidura que cubría desde los hombros hasta la cintura, ceñida y ajustada al cuerpo", según dice el diccionario de la Real Academia. Ahora que me adentro en el desconocido mundo del jubón, del corchete y del perlé, veo que tendré que recibir un cursillo sobre el lavado de semejantes prendas. Yo, especialista en mezclar en la lavadora blanco y color sin que destiña nada. "¡La ropa de los niños se lava a mano!", me dijo alguien el otro día no como un consejo, sino como una orden. ¿A mano?. Sí, el primer día. ¡Lo que me faltaba, a mano! Y va a haber mucho que lavar, porque me consta que la economía sumergida del ovillo está a pleno rendimiento. Es curioso; ahora ya casi se calceta en exclusiva para los bebés. Todavía hay quien se curra una bufanda, o una chaqueta de adulto. Pero los de mi infancia nos hicimos mayores embutidos en los patrones de la revista Labores del Hogar, desde nada más aterrizar en el planeta hasta, prácticamente, que empezó a salirnos bigote y nos dimos cuenta de que con los jerseys de bolas no se ligaba. Pero hoy no. Hoy sólo se calceta para los bebés y enseguida, a la que te asoman los dientes, te dejan en manos del comercio especializado o de la feria de Padrón, que es un comercio especializado pero mucho más económico. ¿Y no habéis pensado en una cosa? Los hijos de los de nuestra generación serán los últimos que lleguen al mundo con un completo ajuar de calceta debajo del brazo. Porque las abuelas calcetadoras -y digo bien, en femenino- son una especie en extinción. Y a ésas no las salvan ni Greenpeace, ni Rodríguez de la Fuente resucitado. ¿Cuántos/as de vosotros/as sabéis calcetar con el nivel suficiente para hacer un jubón? ¿Unos patucos? Pensad en ello. Cuando nosotros seamos abuelos, difícilmente sabremos coser un botón. Eso sí, seremos maestros en bajar música de Internet con un programa antiguo llamado eMule, que nadie usará por obsoleto. Pero las labores textiles serán latín y la ropa, seguramente, de usar y tirar. Y cuando nuestros hijos completen su ciclo, con ellos se extinguirá la última generación de niños de calceta, y el chiqui-chiqui de las agujas será una lengua muerta. Mientras eso no ocurre, voy a medir el armario para colocar estanterías, que se me viene encima esa avalancha de lana que mi amigo Soler, que acaba de ser padre por segunda vez, llama cariñosamente "la lanada". En otro momento tocaré otra materia delicada: el universo infinito de esa caligrafía pinchada, de ese megapíxel de hilo que es el punto de cruz.

12 de junio de 2007

La lámpara IQ Light made by meu pai



Las ventajas de tener un padre artista son evidentes: tienes garantizada la decoración de la casa. Con mi padre, además, tienes garantizado el encuadernado de los libros; la construcción y/o restauración de los muebles; y el factor sorpresa, porque tiene tantos frentes abiertos que, cuando menos te lo esperas, te sorprende. No he visto jubilados más activos que mis padres, todo el día a sus cosas, hoy de excursión, mañana cursillo, otra excursión, otro cursillo... La sorpresa de este fin de semana vino en forma de lámpara.
-¿Ti sabes con que está feita esta lámpada?, me preguntó.
-Nin idea, con plástico ¿Non?
-¡Non señor!
-Pois nin idea.
-Está feita con acetato do que empregan no hospital para almacenar as placas das radiografías novas.
Flipao me quedé. Con semejante material de desecho, mi padre ha fabricado la lámpara de la foto y que, en breve, lucirá maravillosa en el vestíbulo de mi casa. "Hai que mercar unha bombilla fría", dijo. Otros grandes trabajos de Mirás son el monumento a la mujer; el colgador de ropa fabricado con aislantes de cristal de Fenosa; la papelera de mimbre; la mesa de la tele; el colgador de las llaves; y otras innumerables obras originales. Ahora que le viene la nieta -sí nieta, confirmado de hoy, niña, en las apuestas del ¿pito o raja? ya pueden ir pagando los pitos a los de las rajas- decía que ahora que le viene la nieta, ya lo veo todo el día fabricando todo tipo de artilugios y enseres artesanos. Si empieza con la trona regulable, perfecto. Pero no queda ahí la cosa. En el próximo post hablaré de las cosas que es capaz de hacer con las manos la señora Fole, esposa del señor Mirás y madre de un servidor. Sólo está esperando que le demos vía libre para coser, calcetar, bordar y palillar -una maestra con los bolillos- el ajuar de la miñoca que viene en camino. No sé si convencerlos para montar un negocio y mandar el periodismo al carallo. Siempre es una opción.

P.D. Mi hermano me manda la dirección desde donde uno se puede bajar la plantilla y las instrucciones para hacer la lámpara. Están [aquí]. Se trata de la IQ ligth, creación de Holder Strom de 1972.

En misa

Yo, que jamás marco en la declaración de la Renta la casilla de la Iglesia, he asistido este fin de semana no a una, sino a dos misas, una sábado y la otra el domingo. Y enteras, desde "En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" hasta "Podéis ir en paz". En la del sábado, además, participé en la primera lectura, extraída de la la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios y que dice así:

Hermanos:
Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional.
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de profecía y conocer todos los secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.

Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.
El amor no pasa nunca... Es palabra de Dios.
Vaya por delante que yo no me creo que el texto en cuestión sea palabra de Dios, si acaso de Saulo de Tarso, aunque bien podría ser una letra de Amaral. Ni se abrieron los cielos ni se me cayó la iglesia encima por haber leído en misa. ¡Yo, pecador de la pradera! ¡El que vive amancebado! ¡El que procreará fuera del matrimonio! ¡El que tiene pensamientos impuros y no se arrepiente! Justo después, el cura, hijo reelaborado de un comunista y una madre piadosa que en la misma ceremonia citó a Rabindranath Tagore y a Donoso Cortés, decía que los matrimonios que valen son los que bendicen él y los suyos, al tiempo que ninguneaba a esas parejas "¡Que se casan a sí mismaaaaas!". Reconozco que don José es un cura que me cae bien, quizás porque me bautizó y porque, cuando era pequeño, me recordaba al Andrés Pajares de Los Bingueros, no al de Ay Carmela. Así que no le tendré en cuenta más de lo necesario el sermón que le echó a la novia en pleno casorio. "¡Hasta que la muerte os separe !-dijo-, aunque él, Vanessa, él se morirá antes que tú". Hubo un murmullo general. "¿Pero qué dice este tío?". Don José siguió: "Sí, está comprobado que las mujeres viven más que los hombres, que ellas duran más". Entonces habló de un matrimonio que le confesó su deseo de que fuese él y no ella quien palmase primero. "Y es que las mujeres cuidan mejor a los hombres, por eso tienen que morir más tarde". Si no fuera porque en el fondo de este tipo de afirmaciones subyace la Iglesia más rancia, retrógrada, sexista, machista, inquisidora, atrasada, acomplejada y reprimida que uno se pueda imaginar, don José sería incluso un tipo gracioso, sobre todo cuando hace aspavientos y alarga las vocales para intentar transmitir esas cosas en las que dice que cree: ¡¡¡¡Darse la paz no es darse la mano y decirse, "¡Hola, cómo estás, cómo te va, noooooooooooooo!!! ¡¡¡Los bancos de las iglesias tienen una particularidad: que llevan reclinatorios incorporados, porque en la Iglesia hay que arrodillarseeeee. ¡De rodiiiiilllaaaass!!! ¡¡¡Ahora hay algunos curitas que los han eliminado, mal hecho, maaaaal!!! Casi aplaudo cuando, después de las preguntas de rigor a los novios, apostillaba: "¡¡¡Muy bieeeeen!".
-Marcos Antonio: ¿Quieres a Vanessa como esposa y prometes amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, todos los días de tu vida hasta que la muerte os separe?
-Sí, quiero.
-¡Muy bieeeeeeen!
El cura se quedaba como aliviado con cada respuesta.
Lo del domingo fue una comunión, con el mismo sacerdote y en el mismo tono, quitando las referencias a la muerte que quizás no son apropiadas en horario infantil. Creo que tengo el cupo de misas cubierto para una buena temporada. Así que, si alguien se casa y me vuelve a invitar, que cuente conmigo, pero esta vez iré directamente al baile.

10 de junio de 2007

La última de Edilberto

Soy un marciano. Todo el mundo habla de la Liga, del Barça, del Madrid; de Nadal y su raqueta... De Alonso... Me importan tan poco los deportes de masas, pero tan poco, que el máximo tiempo que habré perdido en los últimos 35 años hablando de fútbol, de tenis o de fórmula 1 es el que dure la escritura de este post. Así que, para los que ya van celebrando que la Liga es del Madrid, ahí va la última de Edilberto Alonso, el trovador "visionario", en este caso, de Curtis. La escucháis directamente desde [aquí]. A mí me es indiferente que gane uno, el otro, que el Celta baje a Segunda. De verdad, creo que en toda mi vida habré visto un partido completo en la tele... ¿dos veces? No, no tengo el gen.

7 de junio de 2007

Touripedia by Troques de Concreto

¿Que todavía no conocéis el diccionario Touriño-Galego Galego-Touriño? Pues es imprescindible para seguir el discurso del presidente de la Xunta. Podéis acceder -y colaborar con las actualizaciones- a través del blog Troques de Concreto, pinchando directamente [aquí]. Para que hablen después de Chaves....

5 de junio de 2007

Cambios

En los próximos días, es posible que no esté operativo el dominio www.rabudo.com, que redirige directamente a este blog. La causa es el cambio de proveedor de servicios, tras el cierre de Mher.org. Me voy con todo el pescado a Lycos y, en la mudanza podría romperse algún plato. Así que si entráis en www.rabudo.com y no sale nada, acceded por la puerta de atrás: http://mirasfole.blogspot.com

La palleta

La última vez que me compré una palleta, las palletas salían a 250 pesetas. Pero ha cambiado el cuento, tanto el precio como la manera de adquirir el material. Para los que no sepan de qué va la cosa, la palleta es un pequeño artilugio elaborado con dos trozos de caña que abrazan un minúsculo tubito de latón, todo engarzado con una anilla del mismo material y rodeado de la mitad hacia abajo de hilo. Es un objeto extremadamente delicado, complicado de elaborar y completamente artesano. La palleta es el alma de la gaita, el corazón que le da el sonido que después uno mecanografía con los dedos sobre el punteiro. De vez en cuando, mi pasado gaiteiro -varios premios me avalan, aunque esté mal decirlo- reaparece, y lo hace sobre todo en bodas, bautizos o comuniones, lo que comunmente se llama el apartado BBC de la vida. Y como el sábado tengo boda folclórica, hoy me fui, todo lleno de razón, a comprar una palleta. Desde que me pasé a la gaita electrónica, la convencional casi ni la miro, aunque la guardo con el máximo cariño en una maleta de electricista que compré hace muchos años en El Corte Inglés. Pero como a la boda del sábado no es cosa de llevarse el ordenador y los cables, me decidí a poner a punto el instrumento con el que tan dignamente me gané la vida durante los años de la infancia, la adolescencia y la primera madurez. Así que, tralarí, tralará, allá nos fuimos, a la calle del Hórreo, a una tienda de música que está junto a esa cafetería que es a la vez cafetería y administración de loterías, todo junto.
-Buenas tardes.
-Bunas tardes.
-Quería una palleta en Do -lo de decir el tono te da más autoridad ante el dependiente-.
-Esto es lo que tenemos.
El individuo me zapateó una caja llena de palletas de varios constructores. Las miré y la mano se me fue directamente al apartado de palletas firmadas por un tal Anxo, y que me sonaban ya de mis tiempos como palletas de buena calidad.
"Cinco euros", me dijo el vendedor, así, expeditivo.
-Espere que la pruebe ¿no?.
Sin perder un segundo, me puse la palleta entre los labios secos y, sin mojarla y con el máximo cuidado, la hice sonar.
-¡Qué hace! ¡Eso no! ¡No la pruebe con la boca!
-¿Cómo dice?
Me quedé paralizado. En mis tiempos, cuando las palletas costaban 250 pelas, era obligatorio probarlas, así fuese toda la caja. Una palleta de calidad, nada más se sopla emite una especie de graznido que un gaiteiro experimentado reconoce inmediatamente. Si no hay graznido, no hay palleta. Me acuerdo de que mi maestro, el difunto Moxenas, nos prohibía comprar palletas sin probarlas. ¡Anda que no habremos intercambiado salivas los gaiteiros del mundo! Ahora que recuerdo, Moxenas también me decía aquella frase que marcó mi infancia: "¡Ai, Nachiño, cos teus anos e coa miña pirola...!" Ése era Moxenas.
-¿Cómo que no la puedo probar? -le contesté al tendero- ¿Y si no vale? ¡Usted sabe lo delicadas que son las palletas!¡Toda la vida se han probado las palletas!
-¡Pero no se la puede meter en la boca! ¡Imagínese que todos los clientes se metieran las palletas en la boca!
-¿Y cómo la pruebo? ¿Con el pensamiento? ¿Soplando con un bombín?
De repente, me invadió un poquito de mala hostia. Un gaiteiro experimentado no necesita probar media docena de palletas. Si hace sonar una y no le convence, entonces es que esa palleta no es digna de ser vendida. Siempre ha sido así.
La mujer del dependiente, que estaba a sus cosas, metió baza.
-¡Probar las palletas! ¡El colmo! También se pudo traer usted su punteiro y una boquilla.
No te jode..., y un tambolirero, un bombo y a Mercedes Peón tocando un sacho con una piedra. ¡También me podíais dejar vosotros un punteiro y una boquilla, que para eso vendéis el material!
Hay gente que gestiona un negocio de música como quien lleva una mercería. A todo esto, la mujer ni siquiera me miró, ni me dio las buenas tardes, ni nada. Me echó el rapapolvos de espaldas, mientras escribía un listado en una libreta. Estuve a punto de decirle: Y usted, cuando se compra un sujetador ¿se lo prueba en la cabeza?
Me quedé un poco cortado ante semejante chorreo, me puse nervioso y casi se me cae a suelo otra palleta que ni siquiera había probado.
Entonces pensé: "Y cuando alguien viene a comprar una trompeta ¿tampoco le dejáis soplar? ¿Hay que ponerse guantes para ver cómo suena una guitarra? ¿Y los clarinetes? ¿Cómo se prueban los clarinetes? ¿Con condón? ¿Necesito carné de manipulador de alimentos para tantear un oboe? Es que a la música le pasa como al sexo: hay humedad, se usa la boca, se usan los dedos, incluso la lengua puede ser determinante para picar una nota...
Nervioso ante aquel fulano que no dejaba de mirarme y pertrechado por la mujer que se lleva a casa los sostenes que no se prueba, pagué los cinco euros y me fui con mi palleta y con mi música a otra parte, jurando que jamás pisaré de nuevo semejante lugar. Ahora que he pagado, ya puedo chupar mi palleta todo lo que me dé la gana, y rozarla con los dedos, y humedecerla con la punta de la lengua... Es míííía... mi tesoooro... El sábado volveré a ser el gaiteiro que nunca dejé de ser. A pesar de todo.

3 de junio de 2007

Veintiocho años de esto

Hoy, queridos amigos, hace veintiocho años de esta fotografía. Y, total, para nada porque, como decimos aquí, "non fixeron bo de min". Lo único que queda de la escena creo que es la vela historiada, guardada en un baúl que tienen mis padres en casa. Y quizás también el crucifijo. Ese día me regalaron mi primer coche teledirigido ¡sin cable!; también un reloj con la esfera azul al que había que darle cuerda; algo de pasta para la hucha; una cámara Instantmátic de Kodak; algunos juegos; el clásico puzzle que nunca hice... No me acuerdo del resto. La hostia me la dio don Jesús, cura de San Pedro de Sárdoma, en una comunión a discreción celebrada en el gimnasio del colegio. Leí sin confundirme en la misa y me sabía bastante bien los pecados y las obligaciones del buen cristiano que, durante todo el curso, había ido anotando en una libreta en cuya portada salía Félix Rodríguez de la Fuente. La cuchipanda fue en el Restaurante Casa Pepe de Juan y no faltó de nada. Hay una foto muy simpática de la abuela Pura metiendo los dedos en la tarta. Por lo demás, ya digo, poco queda de aquello. Ni siquiera ese flequillo llamado "perrera" con el que nos peinaban a los Carlitos de Cuéntame de finales de los setenta. La chaqueta marinera y el pantalón de tergal gris eran heredados de mi hermano, lo malo de ser el segundo. Pero la cara de devoto en la foto de Mary Quintero, no diréis que no la tenía, con esa posición de ¡Presenten velas!... Creo que después de aquello sólo me confesé dos veces más y enseguida deserté de las filas de Dios Nuestro Señor. Mantuve, eso sí, el contacto con los Salesianos, que son unos religiosos que me caen bien y que nos ponían películas de Bud Spencer los fines de semana en el Colegio Hogar de San Roque. ¡Incluso fui Scout en el grupo 181-Salesianos Vigo! No sé si veintiocho años después prescribiría el delito de haber tomado el camino de la izquierda... El caso es que el recordatorio deja claro que yo, lo que es recibir a Jesús, lo recibí. Que Jesús se quedara ya es otro cantar.
P.D. ¿No tengo un aire con Joselito, el pequeño ruiseñor? En 1979 también pasaban todas estas cosas.

III Scooterada Compostelana

Fotos fresquitas de esta mañana en la tercera edición de la Scooterada Compostelana. Sólo había una condición: participar con una Vespa o una Lambretta de más de veinte años de antigüedad. Fue una gozada. Las fotos están [aquí] -o pulsando encima de la imagen-.

P.D. Foto de Cris Tobío en El Correo Gallego de hoy. Buscad a Wally...