Domingo temprano. Paz y quietud, calentitos en la cama. De repente, en el pasillo rebota una vocecilla:
-¡¡¡Papáááááá, no quiero dormir más!
Nos hacemos el avión, por si cuela, aunque ya sabemos que no.
-¡¡¡Papiiiii, ven a buscarme, que no quiero dormir más!
Intentamos negociar.
-Ane, ven tú a la cama de papi y de mami [ilusos]
-¡Nooo, que no tengo zapatillas
Seguimos negociando.
-Pues ven sin zapatillas (total, lleva uno de esos pijamas con pies)
Nada que hacer.
-¡Noooo, que me resbalo!
-Pues ven despacito.
-¡Noooo, que me enfrío y después tengo mocos y hay que poner suero y sacamocos! (Argumentos todos utilizados por nosotros cuando nos conviene).
En vista de que perdemos la batalla, se zanja la cuestión.
-¿Vas a buscarla tú o voy yo? Vale, ya voy yo.
0 repeniques, repenica ti:
Publicar un comentario en la entrada