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2 de julio de 2007

No pudo ser

No ha podido ser. El plan original trazado por el sobrino de la tía Claudina era recorrer en bici el tramo del Camino de Santiago que discurre entre Burgos y León. El viento de frente complicó seriamente los 72 kilómetros de la primera etapa, y noté el mes largo sin haber dado un pedal y cometiendo excesos gastronómicos, tabáquicos y de licor café. Pero la cosa se complicó de verdad en Castrojeriz, cuando la rueda de atrás patinó en la arena de una obra y me estrellé contra el suelo. En caliente, aguanté 25 kilómetros más hasta Frómista, con sendos calambres, uno en cada pierna. Y, finalmente, tuve que abandonar después de que me diagnosticaran una tendinitis con rotura de fibras musculares que me mantiene medio inútil la mano derecha, convenientemente empaquetada con una venda que me da un interesante aspecto de momia egipcia. Se me viene a la memoria el viejo Lavandeira, fotógrafo jubilado de la Agencia Efe, que cuando entraba en el bar Javichi de la rúa de San Pedro con ganas de queso de Arzúa -que se guarda envuelto en gasa-, le decía al barman: "¡Saca a Nefertiti de la nevera!". Eso, el humor, que no falte. Así que otra vez será. Me quedo con una frase que me djio el sobrino de la tía Claudina. Es de un amigo suyo, ourensano, y describe así -sin ánimo de ofender ni a sus convencinos ni a sí mismo- a los nativos de Ourense: "Un ourensano es la única persona del mundo capaz de comprarse un Ferrari de gasoil". Genial. No os podéis ni imaginar lo putas que las estoy pasando para escribir esto, pero me sirve de entrenamiento para las cinco caras b que tengo que parir de aquí al sábado para poder largarme de vacaciones con los deberes hechos. La cara de felicidad de la foto, tomada en San Antón, es anterior al siniestro de Castrojeriz.

P.D. Señores sanitarios que leéis este blog. Me han dicho que me tome Ibuprofeno y que tenga la mano inmovilizada, pero es absoultamente imprescindible que escriba esta semana. ¿Algún producto o técnica milagro? ¿Pagaré los excesos?